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Los sueños cumplidos y por cumplir de Sebastián Mora

En el ciclismo contemporáneo hay una norma que se impone lentamente, sutil, si queréis, pero que cae por su propio peso. Tomamos nombres, miramos estrellas y vemos ciclistas como Geraint Thomas, Egan Bernal, Mathieu Van der Poel… “Son ejemplos de un ciclismo que cada vez se hace más completo -cuenta Sebastián Mora-. Es un ciclismo que integra todas las modalidades en un corredor: desde BTT a pista, pasando por ciclocross”

 

Son tres, sólo tres, pero estrellas rutilanes de la carretera que vienen de otras modalidades o que han sabido combinarlas, de pista, BTT y ciclocross. Son el paradigma del ciclista del siglo XXI, un ciclista a tiempo completo, pise el terreno que pise, sea tierra, el tartán de un velódromo o un sendero escondido en la arboleda.

“Todo desemboca en la carretera, pero también al revés, porque cualquier modalidad implica mucha preparación y trabajo en el asfalto” contempla Mora.

 

Él, en su caso, pasa tres cuartas partes de su tiempo sobre una bicicleta por las carreteras de medio mundo. Sebastián Mora es profesional con el Caja Rural, profesional a los 31 años, un poco tarde podría parecer, y lo es, pero en un momento clave, porque está encarando la recta final de su presencia en Tokio 2020, los juegos olímpicos que recuperan la madison para su regocijo y el de su compañero de dupla, Albert Torres.

 

 

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#GoTorresGoMora

 

Ambos crearon hace unos años esta marca que “pretende divulgar la pista y dar visibilidad a un proyecto que no es nada sencillo” nos sitúa Sebastián respecto a su anhelo por competir por el oro en la olimpiada nipona.

 

Es una propuesta que muestra la pista tal y como es, que surge de ese grupo de trabajo que Mora y Torres formaron para tener las garantías de competir con las mejores condiciones en Tokio. Un grupo en el que se integran los técnicos y también dos especialistas en marketing digital que mueven rueda en las redes.

 

“Cuando la gente conoce la pista, se introduce en ella, le gusta -prosigue Sebastián-. Es la base del ciclista, podríamos decir que algo así como la Fórmula 1 del ciclismo, porque todo cuenta, la geometría, el neumático, el sillín… los materiales se prueban o en un velódromo o en un túnel del viento”.

 

“La pista supone un nivel de perfección que luego te ayuda en la carretera: te da manejo en el pelotón, rodar en grupo, situarte bien en carrera. Incluso diría que la pista es la mejor opción para iniciarte en el ciclismo porque los monitores pueden seguirte sin problema en un velódromo, evitando que el niño salga a la carretera” concluye.

 

En ese grupo que gente que apostó por #GoTorresGoMora entró desde el primer momento Gobik “con un diseño realmente bonito, introduciendo el rosa, un guiño de los diseñadores que nos hace un poco únicos”.

 

 

 

El respaldo del Caja Rural-Seguros RGA

 

Sebastián Mora es un mozalbete de Villarreal, Castellón, que se va por encima del metro ochenta y pesa unos 74 kilos. Unas hechuras de campeón que Gobik viste a tiempo completo desde hace unos años.

Para Sebastiá Mora “diseño y calidad” son los valores que Gobik infunde en sus prendas, diseño y calidad con “el toque innovación continua que les sitúa en el mercado” concreta. 

“Los conocí por la selección de Illes Balears y ahora nos viste tanto a Albert como a mí e incluso a mi equipo profesional, Caja Rural-Seguros RGA” continúa el castellonense que siempre alternó pista y carretera, aunque hubo un momento clave que le sirvió para ver que la pista podía serle fructífera, aquellos europeos de San Petersburgo, año 2010, cuando fue campeón de scracth y americana.

 

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Ahora mismo, sin embargo, la carretera ocupa su tiempo. Ha corrido el Circuito de La Sarthe, una meca para rodadores como él. Estará en algunas clásicas francesas y posiblemente en la Vuelta a Castilla y León, que reseguirá tramos del Camino de Santiago.

Tras un 2018 sin equipo profesional, en el que tocó remar mucho, “el fichaje del Caja Rural ha sido muy importante para mí por el respeto que tiene por mi calendario en pista y la inyección de moral que significa que un equipo así confíe en ti”.

 

 

El sueño de Tokio

 

Porque ser profesional, rodar con profesionales, es clave para rendir en carreras que se han endurecido una barbaridad y para muestra la americana del último mundial, mes de febrero, Polonia.

Fue uno de los carteles más duros de la historia del madison, con estrellas de carretera en liza y las selecciones poniendo lo mejor con vistas a la clasificación olímpica. “Algunos equipos pudieron salir incluso con algo mejor, el caso de Dinamarca con Morkov” incide Mora.

 

 

La dupla española quedó quinta y se llevó una lección importante cara a la americana de Tokio, el sitio en el que Sebastián Mora ha dispuesto todo por estar. Ya compitió en unos Juegos Olímpicos, fue en Londres, hace siete años, y fue diploma olímpico, sexto, integrando la cuarteta.

Con el tiempo se dio cuenta que la cuarteta no progresaba, que España se descolgaba del tren de las mejores de la pista, no estuvo en Río de Janeiro “verlo por la televisión me despertó una envidia sana tan grande como las ganas de volver a estar ahí”.

 

 

Y en ello está, trabajando en un entorno nada sencillo por volver a unos Juegos Olímpicos, porque ser pistard en España no es fácil, aunque se trate de rodar por una elipse a velocidades cercanas a los sesenta por hora, el camino tiene curvas que Sebastián Mora está seguro de sortear con éxito.

 

 

 

Texto: El cuaderno de Joan Seguidor