El Caja Rural- RGA es el verde de la Vuelta a España

Aunque algunos lo dieran por descontado, no ha sido hasta la pasada semana que Caja Rural-RGA ha asegurado su presencia en la Vuelta a España, la grande que en este rarísimo 2020 se alargará, crucemos los dedos, hasta noviembre.

“La Vuelta la etiquetan como la tercera grande -comenta el manager del equipo Xabier Muriel- pero no estoy del todo de acuerdo con esa afirmación. Está claro que el Tour es la primera, y que el Giro tiene su atractivo, pero aquí hay nivel, mucho nivel. Creo que a veces no valoramos la Vuelta en su justa medida”

Y es que no es cosa menor, la Vuelta es clave para el equipo verde. “Está claro que todas las carreras cuentan, pero aquí nos jugamos perfectamente la mitad de la temporada” dice Jon Aberasturi, el rápido ciclista alavés.

“Para Caja Rural, la Vuelta es muy importante -prosigue Omar Fraile-, no deja de ser un patrocinador de aquí y estar en la televisión con esa visibilidad”.

“Yo diría que nos jugábamos el 70% del año” añade Antonio Piedra, garante del día más brillante de la historia reciente del Caja Rural en la Vuelta.

Los días más felices

Antonio Piedra corrió seis veces la Vuelta a España, de forma ininterrumpida entre 2009 y 2014. Modesto, siempre labró su suerte de lejos “yo no podía esperar a moverme con Valverde o Contador en el grupo” afirma con una sonrisa que nunca le abandona en su discurso.

Y un día se coló en la escapada hacia los Lagos de Covadonga, Vuelta de 2012: “Íbamos David de la Fuente y yo en el corte. Tuve buenas sensaciones todo el día y jugué bien mis bazas hasta el final”.

Caja Rural ya había sido de la partida en las Vueltas de los ochenta, los años de Mathew Hermans y Marino Lejarreta, ganar en los Lagos le conectaba con aquella generación.

En el objetivo de Jon Aberasturi entran otro tipo de etapas: llegadas al sprint. “Guardo con cariño las dos últimas llegadas a Madrid. Si en la primera tuve que colocarme mejor, en la segunda -el año pasado- tomé la referencia de George Bennett esperando que arrancara, pero los metros pasaban, y nadie lo hacía, así que lo hice yo. Me pasaron Bennett y Jakobsen, pero mis sensaciones fueron muy buenas”.

Jon Aberasturi ha corrido las dos ultimas Vueltas, Piedra, como dijimos, alguna más y hay miseria, como en la etapa de Velefique, en 2009, cuando Antonio subió muy resfriado y con febrícula al coloso almeriense: “Pensé que no llegaba, menos mal que al día siguiente había jornada de descanso”.

Y es que todos coinciden que en la Vuelta hay dureza, mucha, pero también un calor plomizo y nivel, mucho nivel. 

“Es la carrera de casa, muy divertida, siempre la he competido con mucha ilusión con caras conocidas, incluso ahora que va más veces al País Vasco. A nivel dureza es muy explosiva, finales duros, sin respiro, nunca te puedes relajar, porque la encerrona siempre puede aparecer” añade Omar Fraile, presente en la Vuelta 2015 con el equipo.

Por eso las victorias son muy especiales: “Guardo un gran recuerdo de la etapa que ganamos en La Camperona con Oscar Rodríguez -completa Xabier, entonces a los mandos del Murias-. Eso fue muy especial, como la de Iturria el año pasado. Sin embargo, la de Oscar fue la primera, le conduje durante toda la fuga y ganamos”.

“Ese día comprobé la dimensión de la Vuelta a España” concluye el técnico, abrumado por el recuerdo de esa tarde y la salida del día siguiente. “La Vuelta es otra cosa, para nosotros importantísima, somos un equipo profesional y la visibilidad que tenemos aquí compensa la inversión del patrocinador”.

Visibilidad, palabra muy repetida y concepto clave en el balance de la marca. Un concepto que cumplió con creces en la edición que Omar corrió con Caja Rural: “Fue muy ilusionante correr la Vuelta 2015, era mi primera grande. Tengo un gran recuerdo”.

No fue para menos, se coronó rey de la montaña en un trabajo individual que tuvo mucho de coral: “Cada día mirábamos el libro de ruta, ahí los veteranos del equipo me ayudaban mucho. Hoy conviene moverse, mañana no… al final no nos guiábamos tanto por los puntos en juego como por el esfuerzo y la rentabilidad de aquellos puntos”.

Un trabajo minucioso en el que se acuerda de los consejos de “David Arroyo, entre otros. Llevar ese maillot hasta Madrid fue un orgullo”.

Un orgullo que esperemos se prolongue este 2020, y la Vuelta se pueda hacer con el verde Caja Rural-RGA que pone a Gobik en el mejor pelotón del mundo.

Textos:  El Cuaderno de JoanSeguidor

Fotos: David Ponce

Fotos: Vuelta a Valencia