GIRO DE ITALIA: EL FLECHAZO DE ALBERTO CONTADOR

En Italia el ciclismo sabe a Chianti, pasta fresca, tiramisú… el ciclismo es una religión instalada desde los inicios, un amor en rosa, como el Giro, la carrera de la que Alberto Contador supo de la forma más inesperada para vivir un flechazo que sigue vigente tanto tiempo después…

En una palabra, una frase corta ¿cómo te referirías a la Vuelta?

“Es la carrera de mi país”

 Y el Tour…

“Una carrera que fue un sueño y luego el motivo de mi trabajo. Es el gran “business”, donde los patrocinadores tienen el mayor impacto y repercusión y eso se nota en el corredor, la presión es importante”

Ahora prueba con el Giro 

“Es un romance, un flechazo. Me gusta todo en general, nada en concreto por encima del resto. Te tratan muy bien, el calor de los puertos cuando estás muriendo sobre la bicicleta llena a cualquiera”

Y los pueblos…

“Eso, los pueblos, cómo los adornan, cómo salen a la calle. Hacen una fiesta al paso de la carrera”

Volviendo al público ¿cómo es la afición italiana?

“Es una gente que en ciclismo es muy culta. Su diferencia radica ahí, conocen los corredores, las interioridades de los equipos y eso lo trasladan a la cuneta. No hay este nivel de conocimiento en España y el Tour es el show al que todos van una vez en la vida”

Y no sólo eso, también demuestran una gran memoria y respeto por los grandes campeones

“Así es. Tienen un gran respeto por los grandes nombres, los cultivan se acuerdan de ellos, también de los símbolos que marcaron el futuro de su ciclismo. Nombres como Coppi o Bartali siempre están muy presentes”

En eso son únicos…

“En todos los sitios se acuerdan de los grandes nombres, pero allí es especial, tienen una gran memoria en ese sentido. Sólo hay que leer la prensa, sus crónicas están llenas de resultados, de logros para situar el campeón ante el lector. También comparaciones con el pasado”

El Giro de Italia ya rueda por su segunda semana, rumbo al norte, a los Alpes, Dolomitas, grandes puertos aguardan. ¿Cómo veías el Giro antes de participar en él?

“Competir en el Giro era algo que ni había pensado en mis primeros años. Yo quería correr y ganar el Tour de Francia. Lo conseguí pronto, en 2007. Al año siguiente Astana se vetó en el Tour y en el Giro dijeron que, si yo iba, el equipo podía correr en Italia. Y para allá que fuimos”

Aterrizas en el Giro, en la gran isla, en Sicilia, ese vergel de naturaleza, cultura y ciudades increíbles. Carácter mediterráneo, cálido, exagerado. ¿Qué te encuentras?

“Una locura, esa isla es increíble, vive el ciclismo al límite. Qué recuerdos de su forma de conducir. Te tratan de una manera increíble, te arropan, no te dejan solo ni tranquilo”

Italia, el Giro, esos pueblos que se engalanan ¿recuerdas alguno en concreto?

“Alguno en concreto quizá no, son muchos los que lo hacen, sin embargo, si me acuerdo que en mis años de Lugano, en el cantón italiano de Suiza, tenían rotondas adornadas para Giro que quedaban así todo el año. Yo pasaba entrenando y lo veía, era una sensación especial.

Todos los pueblos llenos de globos, bicicletas colgando por doquier. Si hasta había fuentes que tenían el agua rosa. No sé yo si era muy recomendable que los pájaros bebieran de ahí...”

Y la montaña…

“El Giro de Italia tiene en la montaña un aliado tremendo. Cuando ves los Dolomitas estás en el paraíso, son una maravilla. Tienen el problema del clima por el momento del año que se produce la carrera, pero eso también es otro atractivo propio de la carrera. Esperemos que se pueda subir el Gavia este año”

Ya vemos que la montaña en el Giro es singular para el espectador, pero ¿para el ciclista?

“Muy dura y para los equipos es más incierta y difícil de controlar”

Así rápido dime un puerto que…

“Sin dudarlo el Mortirolo. Es un sitio que quizá no tenga la historia más longeva, pero aquella etapa de Indurain y Pantani lo aupó a lo más alto. Es legendario e histórico y siempre es un juez importante en cada edición que toma parte”

Un día especial para ti en el Giro

“Guardo un gran recuerdo de uno que pasó por el Mortirolo, el día aquel que acabamos en Aprica. Pinché en la base del Mortirolo mientras atacaban por delante los Astana y Katusha. Me tocó subir solo y remontando corredores hasta llegar a Fabio Aru y Mikel Landa. Fue un día muy duro en el que pude solventar una situación muy adversa”

Acabamos, si tuvieras que decir un ciclista que te evoca el Giro…

“Me atrevería a decir Marco Pantani, sé que tiene grandes momentos en el Tour, pero los Giros que corrió fueron tremendos”

Y para rematar, vaticina el podio del Giro de 2019

“Roglic, Yates y Nibali, por este orden”

Texto: El cuaderno de Joan Seguidor