Vlad Dascalu, el biker que está revolucionando la Copa del Mundo

Vlad Dascalu, de origen rumano y afincado en España, es el ciclista que está revolucionado la Copa del Mundo sub-23 esta temporada. Este joven de 21 años, hará 22 en diciembre, ha conseguido en poco menos de 2 meses ser uno de los grandes favoritos de cualquier carrera a la que se presente.

Dotado de un talento advenedizo, lleva seis años sobre una bicicleta, iniciándose en descenso, es el nombre que ocupa los titulares de la Copa del Mundo de BTT con tres victorias consecutivas en la Copa del Mundo, categoría U23.

Hace unos días Vlad conseguiría apuntalar su liderato en la competición con un triunfo en un abarrotado circuito en la estación andorrana de Vallnord, terreno amigo. El entrenamiento en Sierra Nevada dio sus frutos y el del Brujula Bike Racing Team se iría solo en la última vuelta.

En Les Gets, ese fin de semana de fiesta nacional francesa, Vlad se encontró un recorrido rápido y divertido “con una subida de dos partes y bajadas fluidas con grandes saltos y peraltes”.

Un recorrido que le daría el segundo triunfo consecutivo de la categoría. El biker del Brújula dominó desde el inicio una carrera que tendría un alto coste físico, aunque no suficiente para doblegar la voluntad de este rumano que solventó incluso el problema de un pinchazo antes de cruzar la línea de meta.

Esto ha sido estas dos últimas semanas, porque el rumano ya traía una victoria de Nove Mesto, el lugar que parece el kilometro cero del BTT.

Las raíces en España

Ahora Vlad mira a Canadá y el mundial de sub 23, al que opta como líder de la competición de referencia.

“A los 9 años de edad vine a vivir a La Rioja junto a mi familia -rememora Vlad-. Y hace unos seis empecé a montar en bicicleta, primero en descenso, pero también hacia algunas carreras de XCO. Finalmente decidí centrar todas mis fuerzas en una sola disciplina, el XCO o Cross Country Olímpico y ya han pasado unos cuantos años desde entonces”.

En la Copa del Mundo se encuentra a gusto, es donde coincide con los mejores bikers del mundo y se mide con ellos.

“No sabría decirte cuál es el circuito más bonito, porque no he corrido en todos, como el de Mont Sant Anne en Canadá, del que he oído hablar mucho. Sin embargo, hasta el momento, para mí el mejor circuito es el de Nove Mesto. Es un circuito muy físico con subidas y bajadas cortas y técnicas en el que se disfruta mucho tanto entrenando como compitiendo”.

Una progresión siempre al alza

Mirando atrás, no muy lejos, dos años nada más, Vlad debutó en la Copa del Mundo en 2017 firmando tres quintas plazas en Andorra, Lenzerheide y Val di Sole. En la manga italiana sería tercero al año pasado, cuando ya se estrenó en Nove Mesto. La temporada 2019 es la de su confirmación: sumadle a esas tres victorias descritas, la plaza de plata en Albstadt.

Hitos que hace vestido de Gobik: la ropa, algo importante, “para mí es fundamental, tiene que ser como nuestra segunda piel pues hay días en los que tenemos que llevarla durante muchas horas. Es el primer año que llevo Gobik y puedo decir que nunca había probado una ropa que se adaptara tanto a mi cuerpo. La cercanía de la marca y el confort que nos aporta es la que la hace diferente”.

Con Gobik, en el Brujula Bike Racing Team, sigue la campaña, la de la explosión en el máximo circuito, la campaña que hace alto en Canadá y su mundial.

 

Textos: El Cuaderno de JoanSeguidor

Fotos: Archivo del equipo Brujula Bike Racing Team