Todos los proyectos del equipo de Gobik Custom son auténticos, pero hay algo especial cuando se trabaja mano a mano con distribuidores locales que entienden el ciclismo desde dentro. Los proyectos personalizados no solo nacen de una idea técnica o estética, sino del trabajo conjunto entre la marca, un distribuidor apasionado que actúa como guía y una grupeta con identidad propia.
En esta ocasión nos vamos hasta México, concretamente a Monterrey (Nuevo León), para descubrir la historia de Maverick Cycling y el acompañamiento clave de Chelini Bikes, el punto de venta que hace de puente para transformar conceptos e ideas en equipaciones de alto rendimiento.
Chelini Bikes: El nexo con la comunidad local
Para un retailer como Chelini Bikes, acompañar a un equipo en la creación de su kit va mucho más allá de un trámite comercial, es un proceso donde la empatía y la pasión por la bici marcan la diferencia.
"Chelini Bikes es pasión total. Llevamos cada personalización con el mismo entusiasmo como si fuera nuestro propio custom. Al ser ciclistas, es fácil entender al cliente y ponerse en su lugar", explican desde la tienda.

"Cuando ves terminado el proyecto y ves a las grupetas rodar uniformadas, le das valor a todo el proceso. Para nosotros es clave crear este tipo de equipaciones porque otorgan identidad, sentido de pertenencia y fortalecen la cultura ciclista local. Además, nos ayuda a posicionar Gobik en la mente de todo el mundo que los ve rodar con un custom hecho por la marca".
La historia de Maverick Cycling
Nacida hace ocho años por iniciativa de un grupo de ciclistas regiomontanos, Maverick Cycling surgió con una misión clara: promover la cultura ciclista en Monterrey y crear comunidad.
Para Maverick, los sábados son sagrados. Es el día de la salida larga y de uniforme obligatorio: "Entre semana es difícil coordinarse por la rutina, pero los sábados son especiales. Puede haber carrera, cronoescalada o simplemente un coffee ride para disfrutar. Queremos transmitir unión y promover el ciclismo en Monterrey, es algo que nos identifica a los 'Mavs': organizamos tres carreras al año e integramos a la gente de forma sana y competitiva".

A la hora de trasladar esa actitud a su kit personalizado con Gobik, la grupeta buscaba una estética moderna, discreta y elegante. Su inspiración gráfica bebe directamente de la naturaleza y de sus elementos naturales:
"Nuestros diseños están inspirados en piedras y texturas del entorno y para esta ocasión hemos querido utilizar tonos arcilla y antracita".
Más allá de lo visual, el clima y la exigencia de Nuevo León requieren prendas que respondan en condiciones extremas: "Lo que más valoramos de Gobik es el ajuste de los bibs, el corte race de los jerseys y la calidad y durabilidad de los colores".
Salida en bici por Monterrey
El entorno de Monterrey ofrece un escenario imponente para el ciclismo de carretera y montaña, con tramos donde el pelotón de Maverick se siente como en casa:
Para escalar: Puntos icónicos como Chipinque en San Pedro, Puerto Genovevo en Santiago o las duras rampas de Rayones en Allende.
Criterium y contrarreloj: Tramos veloces en Huasteca o "La Lateral".
Etapa reina: El terreno exigente de Arteaga, Coahuila.
Parada para un buen café de especialidad: Para recargar energías a mitad o final de ruta, la parada obligatoria para el grupo de Maverick se hace en Café Unamuno.

Un auténtico paraíso ciclista donde la pasión, el diseño y el trabajo en equipo se unen en cada kilómetro rodado.
Gracias a la familia de Maverick y Chelini Bikes por abrirnos las puertas de su territorio.