Dentro del Tour de Flandes con nuestros embajadores

Dentro del Tour de Flandes con nuestros embajadores

Hay lugares donde el ciclismo se vive de forma distinta. Donde cada curva tiene historia y cada subida, un significado. El Tour de Flandes es uno de ellos.

Pero vivir Flandes de la mano de Gobik es otra historia. Porque no se trata solo de estar allí, se trata de formar parte, de acceder a lo que normalmente queda detrás del telón y entender la carrera desde dentro.

Gobik viste a tres equipos profesionales del pelotón internacional. Y esa conexión con la élite se traduce en experiencias únicas, diseñadas para que nuestros embajadores vivan el ciclismo en su máxima expresión.

Este año, invitamos a un grupo de colaboradores, entre ellos, Daan Grosemans, Mark Heij, Kiko Galvan, Albany Burton y Sara Baceiredo con Cristóbal, su pareja. Preparamos una agenda para que viviesen el Tour de Flandes desde todos los ángulos.

Jueves: llegar y empezar a sentir Flandes

La experiencia comenzó en Gante, donde el grupo de embajadores se reunió por primera vez. A su llegada, les esperaba un welcome pack diseñado para acompañar cada momento del fin de semana: equipaciones de ciclismo para todos los días, prendas de calle y una selección de la línea custom de running.

“Siempre es increíble estrenar ropa de deporte. Ropa nueva igual a motivación extra.” nos comentaba Sara.

Ese mismo jueves, la primera toma de contacto con el terreno llegó con un night ride exclusivo, organizado junto a RPM y Flanders Classics. Un recorrido nocturno por las calles de Gante que permitió descubrir la ciudad desde otra perspectiva, compartiendo kilómetros y sensaciones desde el primer momento. La jornada terminó como mandan las tradiciones: con unas patatas fritas típicas belgas, poniendo el broche perfecto a un primer día que ya dejaba claro que esto no iba a ser un viaje cualquiera.

Viernes: el desafío del Paterberg

El viernes fue el primer contacto real con la esencia de Flandes.

Por la mañana, el grupo se trasladó a uno de los puntos más icónicos de la carrera: el Paterberg. Uno de los muros más duros del Tour de Flandes.

Allí tuvo lugar el reto “Unlock Your PB”, donde los embajadores pusieron a prueba sus piernas en una subida corta, explosiva y exigente como pocas, para ver quien era el más rápido. “Subir el Paterberg como ex-profesional, la verdad que se siente raro, ya que siempre lo pasas en carrera, ahogado, sin poder disfrutar de nada, pero esta vez con Gobik ha sido diferente y disfrutas de cada adoquín”. Nos comenta Kiko Galván que fue quien hizo el segmento más rápido.

Además tuvieron la suerte de ver pasar a los equipos profesionales en pleno reconocimiento del recorrido, entre ellos Tadej Pogačar y muchos de los corredores del INEOS Grenadiers.

Por la tarde, el viaje continuó hacia Oudenaarde, donde el grupo visitó el museo del Tour de Flandes. Un recorrido por la historia de una de las clásicas más importantes del ciclismo mundial.

“Me encantó el museo porque permite ver el ciclismo muy de cerca y cuenta con muchas piezas interesantes. Es una experiencia muy recomendable para quienes aman este deporte y conocen Flandes, especialmente por sus bicicletas clásicas y su enfoque en la historia del ciclismo.” nos contaba Mark al salir del Centrum Ronde Van Vlaanderen (Oudenaarde)

Sábado: vivir la carrera en primera persona

El sábado llegó uno de los momentos más esperados: el We Ride Flanders.

La oportunidad de rodar por partes del mismo recorrido que los profesionales recorrerían al día siguiente. Contaban con diferentes distancias, cada embajador eligió su propio reto. Mark y Daan hicieron la de 166km, Albany y Kiko la de 133km y Sara optó por el recorrido de 79 km.

Un recorrido que, en Flandes, se convierte en una experiencia total ya que entiendes la intensidad que se vive subiendo todos los muros y sectores de pavé. “Fue divertidísimo y durísimo a partes iguales. Me ayudó muchísimo a entender lo que al día siguiente iremos a ver. Rodar en Flandes es completamente diferente a hacerlo en Euskadi o en Madrid. Es otro mundo, pero muy divertido.” añadía Sara al acabar su ride.

Domingo: dentro del Tour de Flandes

El domingo, Flandes se transforma. Las carreteras se llenan, la tensión crece y el ciclismo alcanza su máxima expresión.

Mientras parte del equipo vivía la carrera desde un cheering point en el Kwaremont, animando al paso del pelotón, Sara y Cristóbal tuvieron acceso a una experiencia única. Seguir la carrera desde dentro.

A bordo de un coche oficial, justo delante del pelotón, acompañados por un técnico que les iba explicando cada detalle en tiempo real: estrategia, movimientos, momentos clave.
Una forma completamente distinta de entender la carrera. Más cercana. Más real.

Más que ciclismo

Más allá de cada jornada, cada reto y cada kilómetro, lo que define una experiencia así es todo lo que ocurre entre medias. La convivencia. Las conversaciones. El compartir con personas diferentes pero conectadas por la misma pasión.

“Este fin de semana con Gobik en Bélgica ha sido muy especial, he disfrutado muchísimo de la gente, los adoquines y del ciclismo en si, y es fuerte decirlo porque llevo toda mi vida encima de una bicicleta, pero esta vez ha sido distinto” nos relata Kiko sobre su experiencia en Flandes. 

Regresar al blog