En 2026, Gobik dio un paso más en su conexión con la comunidad ciclista con el lanzamiento de The Gobik Band, un programa global de embajadores que reúne a diferentes perfiles de ciclistas alrededor del mundo unidos por una misma pasión: la bicicleta.
Uno de esos embajadores es Jesse Yates, nacido y criado en Londres. Jesse representa el espíritu más aventurero de The Gobik Band: un ciclista que se mueve con naturalidad entre distintas disciplinas, ya sea carretera, gravel o mountain bike.
Apasionado por los retos de larga distancia, Jesse siempre está dispuesto a ir un paso más allá. Las aventuras sobre la bicicleta forman parte de su ADN, con desafíos que muchas veces se extienden durante cientos —e incluso miles— de kilómetros. Para él, lo importante no es solo competir, sino explorar nuevos límites y disfrutar del viaje.
Como parte de The Gobik Band, Jesse encarna ese lado más explorador y resistente del ciclismo, llevando material de Gobik al límite mientras persigue nuevos objetivos en carreras de ultra distancia y grandes aventuras sobre la bicicleta
RAR 2026: el corazón de las mil colinas
Conocida como “La Tierra de las mil colinas”, Ruanda presta su territorio para dar partida a una de las carreras de ultradistancia en África. La Race Around Rwanda (RAR) no es solo una carrera como las que normalmente se conocen: son 1.000 km de recorrido, más de 19.000 metros de desnivel positivo y un límite de 163 horas para completar un desafío que pone a prueba la resistencia física y la fortaleza mental.

Jesse Yates y su hermano Liam Yates completaron esta travesía por Ruanda a través de parques naturales, volcanes y una vegetación exuberante. Para Jesse, el objetivo trascendía el cronómetro:
“Elegí esta carrera en África porque quería hacer algo nuevo y salir de mi zona de confort. Para mí, estas carreras no son realmente sobre competir, sino sobre la experiencia: viajar, descubrir un lugar diferente y empujar mis propios límites”.
Tres momentos clave de la carrera
Kigali, punto de salida y meta de esta carrera en loop, fue testigo del buen ambiente entre los 125 riders que iniciaron la aventura. Esta ha sido la segunda carrera más larga que Jesse ha hecho, así que ha sido un verdadero desafío para él.
“Al llegar al primer punto de control vimos que íbamos bien de tiempo y nos sentíamos fuertes. Entendimos que podíamos hacer una gran carrera, pero también que para ganar tendríamos que darlo todo hasta el final. Ahí decidimos priorizar disfrutar la experiencia en lugar de obsesionarnos con el resultado”.

El punto más alto de la carrera y la subida más larga ofrecieron el escenario más épico a través de la selva tropical. Cruzar el rainforest de noche, bajo un paisaje radicalmente distinto al resto del país, convirtió ese tramo en un recuerdo inolvidable para los hermanos Yates.
Sin embargo, la realidad de Ruanda se impuso a la llegada del tercer punto de control, apareció el muro físico y los problemas de salud y la incapacidad de ingerir alimentos puso en jaque la continuidad. “Por suerte paramos a descansar, lo que fue clave para poder recuperarnos y continuar”. En carreras de ultradistancia, saber cuándo parar es tan importante como saber cuándo pedalear.
Una experiencia compartida
A diferencia de otros corredores que eligieron pasar este challenge o aventura de manera solitaria, Jesse compartió esta experiencia con su hermano Liam, lo que transformó la competición en una aventura compartida.
“Cuando compites solo, todo es presión y resultados. En pareja es más relajado y disfrutas mucho más el proceso. Hacerlo con Liam es muy especial; pensar en todo lo que hemos vivido, desde salir en bici por nuestro barrio hasta compartir una carrera en Ruanda, es increíble”.
El Setup: Preparación para el terreno africano
Una buena organización permite tener mayor flexibilidad ante los imprevistos, que suelen suceder en este tipo de carreras. Para un terreno tan exigente, Jesse optó por un equipo básico pero extremadamente funcional que garantizase la comodidad y la resistencia ante el desafío: culotte Lancer, camisetas interiores Second Skin Salt, perneras Kaba 2.0, maillot Phantom Jet Black, manguitos, chaqueta impermeable y cubrezapatillas para mantener la limpieza y la protección térmica.

En carreras como esta, en las que el clima y el entorno son variables indiscutibles que afectan al rendimiento y condición física de los riders, usar protector solar y llevar pastillas contra la malaria es realmente imprescindible. “Lo más importante es intentar no mojarse demasiado y proteger bien todo lo que no sea waterproof”.
Aprendizajes de la ultradistancia
Más allá del segundo puesto obtenido, la verdadera victoria fue el crecimiento personal. Lo más difícil de las ultras no es el desnivel, sino la constancia: el hecho de tener que levantarse cada día después de un agotamiento extremo y encontrar las fuerzas para seguir.

“Más que el resultado, lo que realmente importa es la experiencia que nos llevó a ese segundo puesto. Estas vivencias te permiten conocer otras realidades, conectar con personas diferentes y vivir un viaje sobre la bici que es lo que realmente lo hace especial”.