Pedaleando hasta el infinito contra el cáncer infantil

Tres ciclistas y un handbiker tomaron parte el pasado mes de agosto en una carrera nonstop por la República Checa llamada “Metroslav Marathon Experience”.
Fueron más de noventa horas para una aventura de 2222 kilómetros, todos de carretera. Los equipos podían disponer de hasta ocho miembros que pueden integrar ciclistas discapacitados: “Una buena oportunidad de rodar juntos y compartir la pasión por el ciclismo que tenemos en común” comienza contándonos Jan Čentíš, una de las tres personas que mueve los hilos de una historia que tiene un objetivo muy especial.
 
En la ruta, cada equipo tiene su “patrón”, en otras palabras, una persona o entidad que recibirá los fondos que se generen durante la prueba.
 
Jan la había corrido un par de veces, en cambio, tiene colegas que van por la quinta edición. El equipo no es nada seguro, ni fijo para el año que viene. “No importa -tercia Jan- pues el espíritu es lo que pervive”. Este año han ido cuatro ciclistas más un equipo de apoyo de dos coches: “Hemos quedado terceros, pero el fin es el objetivo principal de la carrera”.
 
Aquí corren para la fundación “Pink Bubble” -algo así como “Burbuja Rosa”-. Su propósito es mejorar la vida de los niños y jóvenes golpeados por el cáncer.
 

El origen de este viaje.

¿Por qué “Pink Bubble”?

Jan se sincera: “Todo empezó en septiembre de 2020, cuando mi mujer y yo supimos que mi hijo de dos años tenía leucemia. Fue un golpe horrible, pero al ver que los tratamientos han ido funcionando, hemos querido devolver lo mucho que hemos recibido, siendo activos en este tipo de actividades.
 
¿Qué mejor que mezclar la ayuda a la infancia con nuestra pasión por el ciclismo?”.
 
Y así, el nombre de Petrík, la razón de su nuevo propósito, luce destacado en el maillot, como actor principal de esta historia que por el momento va bien: “Tras once meses de quimioterapia, está recuperado” apunta su padre.
 
Por cierto ¿cómo se llama el equipo?
 
Os presentamos el “K4 no limit! & Swiss Life Select”, una asociación que viene de lejos, con sus amigos Radoslav Kvaček y Hana Hájková. El primero es ciclista y ejerce de capitán de ruta, el otro, un apoyo clave para el equipo.
 
Radoslav ha sido, además, el prescriptor de Gobik para vestir al equipo: “Conocía la marca y su calidad, así que cuando vimos que se podía personalizar sin problema, nos animamos y estamos contentos con el resultado, pues hablamos de una carrera de larga distancia en la que la calidad de ropa se pone a prueba”.
 
K4 puede reunir diferentes tipos de ciclistas para un reto en concreto, mientras que Swiss Life Select es el gran mecenas, además de ser el lugar de trabajo de los tres miembros más destacados.
 
El apoyo de la firma integrada en el Swiss Life Group apoya de forma directa a la fundación “Pink Bubble”, que a su vez mejora las condiciones de los niños ingresados en el principal hospital de la República Checa, con acciones como una mejor sala de juegos para los niños que tantas jornadas han de pasar ingresados.
 
Su meta está lejos de ser atravesada…
  
Por El Cuaderno de Joan Seguidor