Siempre hubo una bicicleta en la vida de Tomi Misser

No es descabellado decir que tocamos el hueso mismo del ciclismo cuando pronunciamos el apellido Misser.

Hablamos de una familia de pioneros. El padre de Tomás y Pau, Josep, fue biker cuando las ruedas gordas eran una extravagancia en este lado de los Pirineos. “Recuerdo que competía con una Peugeot rígida con una geometría muy similar a la carretera” apunta Tomi Misser en sus primeros días de regreso a Mondraker.

Pero no sólo eso, en la mano de Josep estuvo unos de los grandes momentos del BTT en España, cuando tomó el mando de la organización de una memorable manga de la Copa del Mundo en su pueblo Llinars de Vallés, hace casi treinta años. Cuánto hemos oído hablar de aquellos días...

Por eso no es de extrañar que cuando charlamos con Tomi Misser y le mencionamos la palabra bicicleta, un brillo surge de su propia voz: “Lo es todo, desde siempre, desde hace más de treinta años, con tres ciclos muy marcados. El primero como una obsesión, con la presión de estar lo más arriba posible; luego un tiempo de impasse; y desde hace unos años, una forma de disfrutar y descubrir mis límites”.Tomi Misser Mondraker Gobik

“Tengo 46 años y treinta los he vivido intensamente sobre o junto a una bicicleta. Cuando no competí, creamos una marca de ropa y organizamos carreras de descenso. Encima o entre ellas, siempre ha habido bicicletas en mi vida” relata.

Con Mondraker desde el inicio

Un viaje que empezó, como él mismo dice, hace treinta años, cuando se coronó en dos ocasiones subcampeón mundial de descenso y una vez ganador de un europeo, éxitos que dieron inicio a una trayectoria que, con diferentes intensidades, dibuja un círculo sobre una marca: Mondraker.

“Tengo una gran relación con ellos de siempre, desde el mismo momento de su creación, allá por 2003. Entonces con unas máquinas inspiradas en otras marcas y ahora marcando estilo y tendencias. En este tiempo la marca ha tenido una gran evolución, innovando en geometría y suspensión a tal nivel que ahora son otras quienes le siguen” comenta Tomi.

Para Tomi, el gran progreso de Mondraker inspira el camino que Gobik tomó hace un tiempo: “En cierto modo me embarco con dos marcas que no han dejado de mejorar año tras año y eso es una inspiración”.

Conoce Gobik de su época de “Imparables” y desde entonces “la mejora ha sido constante y notable -detalla-. De alguna manera, se plasma la pasión por el ciclismo de quienes están al frente y que siempre me han trasladado. Han conseguido diseñar prendas de una calidad brutal, cómodas y con un fit envidiable”

Es curioso, esta especie de vuelta a los orígenes pilla a Tomi en una vorágine de continua experimentación, buscando los límites del ciclismo non stop con una apuesta por el ciclocross en la que nunca perdió la cara a competir con los élite, él que es ya un master 40.Tomi Misser Campeón del mundo Gobik

Y lo hace compaginándolo con su labor de comunicación del deporte de sus amores, junto a las marcas que le apoyan. “Me dedico a divulgar y hablar de lo que me gusta, al mismo tiempo que también voy probando material. Está claro que para este año todo está sujeto a la evolución de la pandemia, pero espero estar con el equipo Primaflor, explicando sus intríngulis, correr alguna carrera por etapas y seguir creciendo en ciclocross”.

Por El Cuaderno de Joan Seguidor