Cycling Getaway: Región de Lombardía

Cycling Getaway: Región de Lombardía

De Milán a los lagos, las subidas y la historia ciclista de Lombardía.

Milán es el punto de partida, pero la ruta empieza realmente cuando nos movemos hacia el norte. De Monza y Brianza al Lago de Como y Bérgamo, la región de Lombardía cuenta con una cultura ciclista marcada por clubes, grupetas de fin de semana, antiguas carreteras y subidas que forman parte del ciclismo italiano desde hace generaciones.

Es una región donde la bici siempre ha pertenecido tanto a la vida diaria como a la competición. Las carreteras atraviesan parques, villas, localidades industriales, pueblos junto al lago y valles de montaña. Un corto trayecto en tren o una salida temprana desde Milán lleva a los ciclistas hacia un terreno que cambia rápido, desde aproximaciones llanas hasta montañas con curvas y subidas exigentes.

Il Lombardia forma parte de esa historia, pero no es la única razón para pedalear aquí. La carrera da visibilidad internacional a muchas de estas carreteras cada octubre, aunque su importancia viene de más lejos. Ghisallo tiene un santuario y un museo del ciclismo, Brianza mantiene el ritmo constante gracias al talento local, con numerosos clubes de la zona, y Bérgamo cuenta con subidas que forman parte del terreno de entrenamiento habitual de muchos ciclistas. La ruta que os proponemos sigue esa progresión. Primero, las carreteras al norte de Milán. Después, los valles de Bérgamo. Finalmente, el Lago de Como, Ghisallo y Sormano, donde la historia del ciclismo italiano está escrita en el paisaje.

Ruta 1: Vuelta por Brianza

Distancia: 85,1 km
Desnivel positivo: 670 m

Esta es la ruta que conecta Milán con las primeras colinas. Empezando por los alrededores de Monza, atraviesa Brianza, una zona definida por carreteras onduladas, pequeñas localidades, cruces de ríos y cambios constantes de ritmo. No es una ruta de alta montaña, pero introduce el tipo de terreno que hace que Lombardía sea tan útil para entrenar. La ruta también muestra el lado cultural de la región: el Parque de Monza, la Villa Real, el río Adda y los pueblos de Brianza aportan al recorrido algo más que distancia y desnivel. Está cerca de Milán, pero definitivamente su paisaje es distinto. 

Ruta 2: Nembro, Selvino y Passo di Ganda

Distancia: 63,5 km
Desnivel positivo: 916 m

Esta ruta te llevará hacia otra zona de Lombardía. Desde Nembro, la carretera asciende hacia Selvino, una subida muy conocida en la zona, antes de continuar hacia Passo di Ganda. La distancia es más corta que en las otras rutas, pero el desnivel le da suficiente entidad para una buena salida en bici.

El atractivo aquí está en el ritmo de los valles. El ciclismo en Bérgamo se construye alrededor de estas subidas: accesibles desde la ciudad, lo bastante exigentes para pedir esfuerzo y lo suficientemente variadas como para volver a ellas a menudo y que la sensación sea cada vez distinta. Selvino y Ganda son también carreteras que conectan el ciclismo local con el calendario profesional, incluidas algunas ediciones de Il Lombardia cuando la carrera termina en Bérgamo.

Ruta 3: Lago de Como, Ghisallo y Sormano

Distancia: 104,9 km
Desnivel positivo: 2.071 m

Esta es la ruta más larga de las tres. Comenzando desde Lecco, sigue la zona del Lago de Como antes de dirigirse hacia Madonna del Ghisallo y Sormano. La distancia la convierte en la ruta principal, mientras que las subidas conectan directamente con la historia del ciclismo en Lombardía.

Ghisallo es más que una subida. En la cima se encuentran el santuario y el museo del ciclismo, un lugar dedicado a los ciclistas, carreras, marcas y personas que han dado forma a este deporte. Sormano representa el lado más duro del recorrido, con pendientes pronunciadas y una carretera que se ha convertido en uno de los retos más reconocidos cerca del Lago de Como. Juntas, convierten esta ruta en una representación única de la región.

Coffee Stop: Orsonero Coffee

De vuelta en Milán, Orsonero Coffee aporta al recorrido una parada especial en la ciudad. Situado en la zona de Porta Venezia, se puede hacer antes de salir de Milán o a la vuelta después de un día en la carretera. Es un lugar pequeño y acogedor en el que el café es el único protagonista. Orsonero encaja perfectamente en este plan: café primero, ruta intensa y después a seguir pedaleando.

Las carreteras de Lombardía

Estas rutas muestran por qué el norte de Italia sigue siendo uno de los lugares más importantes del ciclismo. Las carreteras no están separadas de la cultura que las rodea. Pasan por pueblos donde los clubes ciclistas todavía se reúnen los fines de semana, suben hacia santuarios y lugares emblemáticos, y regresan a ciudades donde el deporte está totalmente conectado con la vida diaria. Lombardía tiene los lagos, las subidas y el histórico de las carreras, pero también tiene algo más difícil de definir: esa sensación de ciclismo italiano en su forma más pura.

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