A la conquista del gravel en Filipinas
Gravelton se está convirtiendo rápidamente en “La Carrera” de la escena gravel del sudeste asiático, y este año tuvimos la oportunidad de estar allí y vivir su magia de primera mano. No solo llevamos nuestra presencia al Gravelton Village con un stand, sino que nuestros fundadores viajaron desde España para descubrir la cultura ciclista local y participar en la carrera.
Un fin de semana de comunidad y celebración
Ubicado en Clark, a pocas horas al norte de Manila, Gravelton reunió a más de 700 ciclistas de toda Asia. Durante dos días, el ambiente se llenó del inconfundible calor de la hospitalidad filipina y la emoción compartida de una comunidad ciclista en pleno crecimiento.

El sábado comenzó con una salida social por caminos rurales, seguida de una jornada en la feria donde las conversaciones fluían con la misma facilidad que las risas. Los ciclistas compartieron historias, descubrieron nuevos productos y se reencontraron con caras conocidas.
A lo largo del día, pudimos ver lo que hace única a la cultura gravel en Filipinas: no hay prisas ni presión, solo alegría y curiosidad por pedalear juntos. Desde ciclistas locales hasta visitantes de países vecinos, todos compartían el mismo espíritu: disfrutar del camino.
Día de carrera bajo la lluvia
El domingo amaneció con un cambio de tono. El cielo se tornó gris y pronto comenzó a llover intensamente. Pero lo que pudo haber sido un obstáculo se convirtió en parte de la experiencia. La lluvia transformó los 120 kilómetros del recorrido en una auténtica prueba de resistencia y compañerismo, haciendo de cada kilómetro una mezcla de desafío y celebración.

Los ciclistas atravesaron pequeños pueblos, caminos embarrados y senderos rurales bordeados por palmeras y campos de arroz. Fue duro, caótico… y absolutamente inolvidable.
Para nuestro equipo, no hubo mejor manera de entender el espíritu gravel local que pedalear hombro con hombro con la comunidad. Las sonrisas compartidas, las carcajadas y los rostros cubiertos de barro lo decían todo. Ese es el corazón de Gravelton.
Más que una carrera
En Gobik creemos en formar parte de la historia, no en observar desde lejos. Lo que encontramos en Clark nos recordó por qué montamos en bici: por la gente, el esfuerzo compartido y las historias que se crean en el camino.

La escena gravel en Filipinas está creciendo, y su energía es contagiosa. Nos enorgullece crecer junto a ella, inspirados por los ciclistas que hacen que cada kilómetro cuente.
Gravelton no es solo una carrera. Es un movimiento en expansión que pone en valor no solo al país, sino a toda la región, mientras hacemos lo que más nos apasiona. Y nos sentimos orgullosos de haber compartido una pequeña parte de ese viaje.