La 1ª etapa de la Vuelta a Murcia terminó en Gobik. Y la vivimos como solo podía vivirse: juntos.
El pasado viernes no fue un día cualquiera en Yecla. La 1ª etapa de la Vuelta a la Región de Murcia 2026 tenía algo especial: su línea de meta aguardaba frente a la fábrica de Gobik.
La jornada, marcada por el viento y la tensión del asfalto, terminó con un doblete del UAE Team Emirates liderado por el español Marc Soler, quien lanzó un ataque decisivo a varios kilómetros de meta. Tras él, cruzaron la línea Julius Johansen y Thomas Pidcock en una etapa exigente y espectacular. Pero para nosotros, lo verdaderamente inolvidable empezó cuando el pelotón giró la última curva y encaró la recta final hacia casa.

La Gobik Zone: vivir el ciclismo desde dentro
Lo que para muchos fue una llegada de etapa, para nosotros fue una experiencia total.
La Gobik Zone transformó la puerta de la Factory en un espacio vibrante reservado para empleados y sus acompañantes. Carpas, banderas, música, avituallamiento, regalos y el sonido de los cencerros y aplaudidores. Cada detalle estaba pensado para algo muy simple: vivir y sentir el ciclismo en primera fila.
Cada empleado pudo sumar a un familiar o amigo, porque teníamos claro que una experiencia así merecía compartirse. El sentimiento fue unánime, muchos compañeros repetían lo mismo: “Nunca había visto algo así tan de cerca.”

Y es que no todos los días puedes sentir el látigo del viento al paso del pelotón, escuchar el esfuerzo en los últimos metros, vivir la tensión real antes de cruzar meta y ver cómo se planchan, en riguroso directo, los maillots de líderes antes del podio.
Sí, el camión de podio se instaló allí mismo. Vivimos la ceremonia a escasos metros. Ver cómo se preparan los maillots, cómo se coordina cada detalle, es entender el ciclismo desde otra dimensión.
Yecla se convirtió en una fiesta
Mientras la meta se preparaba, otro protagonista recorría las calles: el coche Gobik. Desde primera hora acompañó la carrera por Yecla, repartiendo ilusión y artículos para animar a los corredores. El objetivo era claro: que el paso de la carrera por la ciudad no fuese solo una competición… sino una celebración.

Invitamos a grupetas locales y clubes infantiles. Para muchos niños y niñas fue la primera vez viendo tan de cerca a ciclistas profesionales. La emoción en sus caras lo decía todo. Ese día Yecla no solo acogió una etapa. Yecla respiró ciclismo.
Cuando los referentes comparten espacio contigo
Si el día ya era mágico, la presencia de leyendas como Alejandro Valverde y varios ex ciclistas profesionales, que compartieron tiempo con nosotros en la Gobik Zone, lo elevó a otro nivel. Charlas informales, fotos y cercanía. No era un meet & greet protocolario, era ciclismo compartido.

Más que una meta. Una forma de entender quiénes somos.
En Gobik diseñamos, desarrollamos y producimos equipaciones técnicas, pero por encima de todo: vivimos el ciclismo.
Lo que ocurrió el viernes no fue solo el final de una etapa, fue la forma de acercar este deporte a quienes lo hacen posible cada día desde dentro. Una acción impulsada para reforzar algo que creemos profundamente: el ciclismo no es solo nuestro trabajo, es parte de nuestra identidad. La respuesta fue unánime: Orgullo.
Hay días que te recuerdan dónde estás. Y por qué estás ahí. El viernes, cuando el podio se desmontó, la música bajó y el silencio regresó a la meta, muchos nos fuimos a casa pensando lo mismo: Qué pasada trabajar en Gobik.