Ivan Basso en el Giro virtual. Etapas 4 y 5

El Giro virtual entra en la alta montaña con el itinerario que empieza a enrevesarse por la parte alta de la bota.

La semana pasada Ivan Basso afrontó la primera de las etapas de Dolomitas cuando se reprodujo una parte de la etapa que iba desde Bassano di Grappa a Madonna Di Campiglio, Véneto puro y duro, tierra de deporte y sobre todo esquí.

Fueron 26 kilómetros con 900 metros desnivel hacia un enclave de la potencia de Madonna di Campiglio, 26 kilómetros de los cuales la mitad eran llanos y el desnivel quedaba en la segunda parte.

Una especie de cronómetro de dos partes en la que “había que salir, coger ritmo, pero siempre guardando para el final” sugirió Basso. 

El Giro en Lombardía 

La carrera virtual se adentra estos días en la Lombardía. Se reproducen los últimos 30 kilómetros de la 18ª etapa, desde Bocca del Braulio a Laghi di Cancano, un sitio mágico, en medio del Parque Nacional Stelvio. 

“Poco puedo añadir sobre este lugar tan importante para mí -admite Basso-. Es el círculo de los grandes puertos de la historia del Giro de Italia, con el Stelvio, sí, pero también El Gavia, Mortirolo y Aprica, donde conseguí ponerme de líder antes de ganar mi segundo Giro”. Ahí en medio, Bormio es la población privilegiada con acceso a todos los grandes puertos. 

En un día tan singular como este domingo, Ivan Basso recuerda que la carrera pisa territorio de Valtelina “la región donde nació mi madre”. 

“El final es exigente, una subida a la que hay que llegar fresco” sugiere Basso que se da vueltas sobre la zona, su importancia y el cariño que le tiene. 

“Subí el Stelvio por primera vez con ocho años, fue algo casual, empecé a subir y me dijeron que si era capaz de llegar a cierto punto del puerto silbando sobre la bicicleta, conseguiría subir fácilmente hasta arriba. Así lo hice y así subí por primera vez al Stelvio” refresca el lombardo. 

Y es que el “Stelvio estuvo en las dos ediciones del Giro e incluso pude pasar por Tirano parando a saludar a mis abuelos vestido de rosa”. 

Estas cosas son las que no se olvidan. 

Por cierto, que la zona es sede de la central de Kometa el principal patrocinador del equipo que gestionan Alberto Contador e Ivan Basso. Hablamos de una empresa de productos cárnicos cuyo emblema luce por medio mundo impresos en una de las creaciones de Gobik dentro del ciclismo profesional. 

Textos:  El Cuaderno de JoanSeguidor