Ivan Basso en el Giro virtual. Etapas 6 y 7

La recta final del Giro Virtual ha trepado hasta la parte más alta de la bota itálica, con una jornada de montaña en el Piamonte, en el límite con Francia, y el crono final de Milán. 

Todo para poner punto y final a una edición muy especial, la primera, una cita de la que “se ha podido disfrutar en un momento complicado para todos, hemos conseguido vivir el Giro de una manera diferente” afirma Ivan Basso, que aplaude el resultado final de la carrera virtual. 

Un aplauso que incluye valiosas donaciones a la Cruz Roja Italia, en un momento tan duro como el actual. 

Una experiencia que vino para quedarse 

Pero no sólo eso, este Giro virtual ha puesto en el mismo plano a profesionales y aficionados, a jóvenes y no tan jóvenes: “La generación 2.0 ha encontrado una utilidad totalmente nueva para la bicicleta y ha sido en un momento en el que no había otra forma de disfrutar de ella. Ha sido como plantear una semana de gran fondo, cada semana con dos etapas”. 

Y no solo eso, porque la mezcla de todo tipo de públicos ha construido “una experiencia que se puede repetir, porque incluso en la vida normal la gente trabaja y no tiene todo el tiempo que quisiera. Ahora se puede pensar en competir por la noche. Seguro que la comunidad del ciclismo saldrá reforzada” concluye. 

Entre Sestriere y Milán 

Para Ivan Basso, Sestriere nunca ha jugado un gran papel en su vida deportiva, pero ello no le impide reconocer que “es uno de los puertos más importantes del Giro, una montaña mítica para Italia, pero también para el Tour, una cima donde se encuentran las dos grandes”. 

Luego está la crono final de Milán, el epílogo de quince kilómetros que pone la guinda en una ciudad importante para Ivan: “En Milán gané el Giro de 2006, una ciudad bellísima que se está poniendo en manos de la bicicleta. Llegar aquí de rosa era mágico, tan cerca de casa, en la capital de mi región”. 

Ahora cabe pensar que el Giro real tenga lugar en sus nuevas fechas, que todo mejore y el ciclismo virtual quede como un complemento del real.

Textos:  El Cuaderno de JoanSeguidor