Matteo Trentin ante su primavera más intensa

Matteo Trentin y el UAE Team Emirates con Gobik en el Tour de Flandes

No es sencillo definir un ciclista como Matteo Trentin, aunque, quizá, si necesitáramos un adjetivo, éste sería “valioso”.

Este trentino de 31 primaveras, no muy alto pero espigado, poderoso y angulado, excelente rodador de fino olfato para ganar, para estar en el corte bueno, con pequeño pero valioso palmarés y mil batallas en el camino, es, pocos meses después de incorporarse, uno de los grandes activos del UAE Team Emirates.

La suya es una campaña partida en varios trozos, siendo posiblemente el actual, la primavera, el más intenso de todos. Con presencia desde la primera de las clásicas, en el famoso “opening weekend” que despachó comentando con Juan Antonio Flecha, Matteo Trentin siempre tiene su sitio en el casillero de favoritos que tanto gusta hacer en las previas en Italia, en especial en la Gazzetta dello Sport.

Matteo Trentin en el Tour de Flandes

Su trayectoria viene de lejos, cuando aprendió de los mejores, de los azules de Patrick Lefevere, el antiguo Quick Step, en un equipo en el que se codeó con Tom Boonen, Niki Terpstra y hasta Phlippe Gilbert. Con ellos, no tuvo problema en trabajar para los compañeros, recordamos su decisivo papel en la victoria por aplastamiento de Gilbert en Flandes, hace cuatro años, pero también supo aprovechar sus oportunidades.

Etapas en las tres grandes

Y tanto que las aprovechó. Desde el minuto uno, cuando en una grande, se oía el nombre de Matteo Trentin en la fuga del día, se sabía que iba a merodear el triunfo. Así ganó su primera etapa en el Tour de Francia, en Lyon, hace ocho años, imponiéndose a lobos como Michael Albasini, Andrew Talansky y José Joaquín Rojas en un sprint de doce escapados. Al año siguiente, doblaría la prestación, siendo el ciclista de las pesadillas de Peter Sagan, que no fue capaz de ganarle en un mano a mano en Nancy.

Matteo Trentin en el UAE Team Emirates

Con estas credenciales en la mejor carrera del mundo, Matteo Trentin ofreció un par de “master class” en la resolución de una de las clásicas más bellas, pero ignoradas del calendario, la París-Tours, una prueba remozada en tiempos recientes, que pasa por ser de las más antiguas del calendario.

Su obra más sonora se produjo en la Vuelta 2017 en la que hizo valer su condición de soberbio llegador, que no velocista, en una edición llena de trampas antes de meta y compromisos a cada esquina. Ello no le amilanó, y se llevó cuatro etapas, incluida aquella de Madrid en la que se despidió del ciclismo el embajador de Gobik, Alberto Contador.

A lo dicho anteriormente supo añadirle una etapa en el Giro, en la antesala de los Alpes, en uno de esos finales que no se olvidan, jugando en mayoría con su compañero Brambilla para regatearle el éxito a Moreno Moser, viniendo desde atrás, cuando ya nadie contaba con él.

Ahora Matteo Trentin ambiciona darle un monumento al UAE Team Emirates en una labor que ya hemos visto no va a ser sencilla, pues el nivel está por las nubes. Tiene en su agenda todas las grandes, desde San Remo, pasando por Harelbeke, Wevelgem y  Flandes, también Roubaix, antes de su suspensión, un manojo de objetivos en el que ha sido y sigue siendo una rueda a vigilar.

Matteo Trentin podium

Él junto a Alexander Kristoff, Sven Erick Bystrom, Vegard Stake Laengen y Fernando Gaviria, forma el core de las clásicas en un UAE Team Emirates que no conoce una carrera de trámite, pues siempre acude con bazas.

 

Por El Cuaderno de JoanSeguidor

Fotos BettiniPhoto / Fizza Photo

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