Tadej Pogačar en el Ventoux, a medio Tour del segundo

Hubo un momento de la etapa once del Tour de Francia 2021, miércoles de la segunda semana, que el contador de kilómetros hacia París pasó el ecuador, más de 1700 ya consumidos. Lo hacía camino de la primera de las dos ascensiones al Mont Ventoux, sin duda una de las pruebas más duras que le quedaban al líder de la carrera y del UAE Team Emirates, Tadej Pogačar.

El esloveno fue probado por uno de sus grandes rivales, Jonas Vingegaard, cerca de la cima del montaña pelada y tuvo que regular su ritmo si no quería caer en crisis. El ritmo del danés le demostró, como admitiría en meta.

“En el Tour no hay días fáciles”.

Lo dice un ciclista que está haciendo historia y marcando época, por que a pesar del instante de crisis, que resolvió en el descenso final hacia Malaucene, junto a Richard Carapaz y Rigoberto Urán, Tadej Pogačar sigue siendo un líder sólido del Tour, con una renta de más de cinco minutos sobre sus perseguidores, justo cuando la carrera marca la mitad de trayecto.

Dominio en todos los frentes

La defensa del Tour de Tadej Pogačar tenía, antes que el Ventoux, varios puntos clave que el esloveno y el UAE Team Emirates han sabido resolver.

La primera semana del Tour 2021 está considerada unánimemente como la más bonita y disputada en mucho tiempo.

El arranque por la Bretaña trajo consigo muchas e importantes caídas que Tadej Pogačar pudo esquivar, a diferencia del año anterior, cuando sufrió un percance que le costó llegar con desventaja a la meta. Salvadas las montoneras que nos pusieron el corazón en un puño, la primera gran jornada de Tadej Pogačar en el Tour 2021 fue la contrarreloj, un ejercicio que ejecutó de forma impecable para lograr el triunfo, logrando algo histórico: Gobik subía por primera vez al podio del Tour de Francia.

La contrarreloj de Tadej Pogačar, por eso, no funcionaría por sí sola, si el esloveno y su equipo no seguían conectados en carrera. En ese sentido, el castigo de la memorable etapa de 250 kilómetros con final en Le Creusot supuso una prueba de una exigencia máxima, pues un ataque lejísimos de meta, a más de 220 kilómetros, auspiciado por Van der Poel, en amarillo, y Van Aert, hizo trabajar al UAE Team Emirates hasta el límite.

La situación de debilidad en la que dejaban al equipo, tantos ataques y de tantos sitios, obligó a tomar riesgos. Tadej Pogačar emprendió una marcha inolvidable en el primer encadenado serio de la carrera, el Col de la Romme y La Colombière, con un ataque a 30 kilómetros de meta, entre la lluvia y peligrosos descensos, que culminó sacando una renta propia de final de Tour, sólo que en la primera semana.

Tadej Pogačar no ganó en Le Grand Bornand, pero sí que logró el maillot amarillo, el primero de la historia de Gobik en el Tour, que pasado el ecuador de la carrera mantiene intacto.

Ahora Tadej Pogačar tiene medio Tour por delante y cinco minutos de colchón sobre los primeros rivales. Los Pirineos, el domingo próximo con la entrada en Andorra y ya en la tercera semana, parecen el filtro más importante, si bien, el Tour, y en especial este Tour 2021, está demostrando que cada etapa cuenta, que el peligro se esconde en cualquier sitio y en forma indeterminada, bien sea caída, viento o mal momento.

Por El Cuaderno de JoanSeguidor

Fotos BettiniPhoto / Fizza Photo